viernes, 22 de marzo de 2013

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA.

El presente texto es una reflexión del trabajo que se realizo en el primer módulo de la Especialidad, retomando los comentarios de los compañeros del grupo 088 y la lectura “La aventura de ser maestro”. Considerando las implicaciones y compromisos que adquirimos desde que nos iniciamos como docentes, la responsabilidad de capacitarse continuamente para mantenerse actualizado en el proceso de enseñanza-aprendizaje basando esta capacitación en un análisis crítico de nuestra labor en la docencia, esto implica que con el día a día aprendemos a enseñar por ello modificamos, ampliamos y desarrollamos estrategias metodológicas, técnicas de enseñanza, estrategias didácticas “que concibe al profesor como un profesional que reflexiona, diagnostica, investiga y actúa de forma autónoma y crítica”[1].
Al iniciar en la docencia todos como profesores hemos aprendido por ensayo y error, sobre todo cuando vamos a dar por primera vez  clases notamos que a pesar de tener el tema a ver bien estructurado este va a sufrir modificaciones debido a los acontecimientos que se lleguen a presentar con los alumnos, como por ejemplo el hecho de que sus conocimientos previos sean limitados y  desconozcan algunos conceptos básicos para el tema a desarrollar, por tanto el docente tiene que retomar temáticas anteriores para que se puedan llevar a cabo las actividades planteadas y adquieran la competencia planteada para el tema. De esta manera el docente va adquiriendo cierta experiencia que le permite improvisar en el momento cambiando sus técnicas de enseñanza y desarrollando cualidades como la creatividad, así mismo sucede cuando el docente también aprende de los alumnos al establecer un diálogo de confianza que le permita interactuar y aprender de ellos.
Como docente pienso que el compromiso que adquirimos con los estudiantes es muy grande debido a que somos reforzadores de valores, hábitos, saberes, entre otros, así mismo nos damos a la tarea que desarrollen las competencias requeridas por la sociedad para poder continuar con sus estudios posteriormente o ingresar al campo laboral dependiendo sus necesidades.
Haciendo referencia a lo que hace mención José M Esteve
“La profesión de la enseñanza se puede ejercer desde dos ópticas diferentes: uno puede aburrirse enormemente y vivir con una gran ansiedad o puede disfrutar y vivir con gran pasión lo que sus alumnos descubrirán día a día en sus clases”.[2]

Pienso que he pasado por ambas ópticas ya que en inicio de ser orientadora me preocupaba que mi planeación tuviera las actividades adecuadas, que no tuviera un alto índice de reprobación y  deserción,  mantener o aumentar el índice de aprovechamiento y aprobación de los alumnos a mi cargo, por lo que en principio vivía en ansiedad, por lo que me di a la tarea de pedir apoyo a mis compañeras, me adentre más a mi labor como orientadora buscando estrategias metodológicas y didácticas que me ayudaran con los alumnos mediante un ambiente de confianza que me permitiera mejorar sus hábitos de estudio, pero sin tener éxito con todos los alumnos debido a problemas familiares, económicos o laborales que no les permiten continuar con sus estudios académicos. Pero llego también a la satisfacción de mi labor en el momento que mis alumnos modifican para bien sus hábitos de estudio mejorando su nivel de aprovechamiento.
De acuerdo a la RIEMS se desea tener “alumnos de calidad” y como docentes deseamos lograr llegar a ese objetivo pero como he mencionado antes hay diversos obstáculos que se presentan en  la vida de nuestros alumnos de diferente índole provocando una baja autoestima de lo que pueden lograr académicamente afectándolos en sus estudios, por lo que “el reto es importante y la satisfacción será tener alumnos reflexivos y que argumenten sus ideas”[3].
La Reforma nos dice que tipo de competencias deben de desarrollar los alumnos en cada uno de los campos disciplinares para que adquieran un aprendizaje significativo y no de tipo memorístico en el que no haya comunicación e interacción con el docente y compañeros de grupo, por lo que me he dado a la tarea de que mis alumnos se cuestionen, reflexionen y argumenten sus ideas desarrollando sus propias estrategias de aprendizaje que les permitan adquirir nuevos conocimientos, sé que es difícil lograr esto pero hay que recordar que es un proceso paulatino que con el tiempo algunos alumnos lograran alcanzar. “La idea que se busca es la aplicabilidad de los conocimientos adquiridos por los alumnos en la escuela para que su vida se desarrolle de forma satisfactoria en la toma de decisiones y en la resolución de problemas en sus quehaceres cotidianos”[4].
Considero que nuestra labor como docentes implica “rescatar en cada una de nuestras lecciones el valor humano del conocimiento”[5], es decir, ayudar al alumno a conocerse y comprenderse, así mismo nosotros también lo tenemos que hacer  para que a través de una relación de comunicación estable y placentera con los estudiantes se logre la meta de alcanzar los conocimientos y competencias necesarias para entender a la sociedad en la que nos desenvolvemos todos los días.
Por último, con relación a las preguntas ¿Qué relación guarda “El malestar docente” con nuestra historia personal y qué hacemos o podemos hacer para combatirlo? Me gustaría comentar que “el malestar” se me presenta en el momento en que no puedo atender adecuadamente y oportunamente las necesidades de mis alumnos debido a la carga administrativa que se me presenta en el departamento de orientación como es el llenado de formatos, las actividades planeadas de acuerdo al Plan Maestro de Orientación Educativa. Para poder atenderlos adecuadamente trato de darme mis espacios para platicar con ellos y de alguna manera tratar de resolver sus necesidades ya sea con el apoyo de los padres de familia o docentes según sea el caso, procurando que tanto docente como padre de familia apoyen la situación académica por la que pasa el alumno mejorando su actitud e identidad como estudiante de bachillerato.


[1] Miguel Ángel Santos Guerra, “La concepción de ser profesor”, Selección realizada del artículo la formación inicial. El currículum del nadador”, publicado en Cuadernos de Pedagogía No. 220, Dic. 1993, pp. 50 a 54.
[2] José Manuel Esteve, “La aventura de ser maestro”, ponencia presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos Universidad de Navarra. 4 de febrero de 2003
[3] Comentario de  Rafael Colunga Rodríguez
[4] Lindsey  C. Compañ M.,  Reflexión de la Actividad 1 del Módulo 1 “Mi confrontación con la docencia”.
[5] José Manuel Esteve, “La aventura de ser maestro”, ponencia presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos Universidad de Navarra. 4 de febrero de 2003



1 comentario:

  1. ¡Hola! Lindsey:
    Que gusto que ya cuentes con tu blog, muy bonitas fotos, permiten adentrarse y visualizar parte del trabajo que implementas con tus alumnos. Por otra parte nos enfrentamos a nuevos retos del futuro inmediato ¿no lo crees? la educación del siglo XXI exige estar en constante actualización.
    Saludos cordiales, Dina

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